“Dice que soy una niñota… Yo creo que soy una mujer que sueña, que dibuja corazones en los vidrios empañados, que escribe su nombre por todas partes, a la que le gustan las caricaturas y las golosinas por montón, esa que ama a los animales, que usa apodos cariñosos, la que se enamora hasta el tuétano, y que de amor siente que puede salir volando… Él es mi equilibrio, mi hombre fuerte, varonil y de barba, el encargado de mantenerme con los pies sobre la tierra, quien en ocasiones me recuerda que no todo se soluciona llorando, que no soy Alicia ni vivo en el país de las maravillas, el que me protege, me cuida, y me hace permanecer en el mundo terrenal; aunque, de vez en cuando nos volvemos niños, hacemos cosas de adultos y juntos volamos a wonderland.”