Le di muchas oportunidades.
A mí me enseñaron a luchar por lo que quería y yo lo amaba
y,
según mi creencia,
renunciar estaba prohibido.
Creo que en el fondo me retiraba muy muy lento;
como para darle tiempo de que se arrepintiera del daño que me hacía.
Sin mirar atrás, me fui poco a poco.
Un paso y luego otro, todos pequeñitos,
creyendo que en algún momento me alcanzaría para decirme que había recapacitado y lucharía por nuestra relación.
Me pasó que, después de alejarme un poco,
volteé a mirar al lugar donde se quedó y él ya se había ido.”
Le conté a un Colibrí, Denise Márquez
Creo que cuando lo leí me sentí morir, es justo lo que me sucede; no se y no quiero dejarle ir, le sigo dando muchas oportunidades, hasta luche para conquistarlo y después de tanto tiempo sigo siendo yo la que aun lo ama, mis padres siempre me dijeron que nunca me rindiera en nada, aunque en esta ocasión era totalmente distinto, pues, son los mas interesados en que lo olvide pronto y deje de sufrir, siento que tal como ella en el fondo también me estoy rindiendo de a poco, diciéndome cosas dolorosas y preguntándole a los demás cosas que no me hacen bien, solo para poder terminar de rendirme, pero... siempre lo espero... por eso en el fondo lo hago muy lento, porque quiero que un día llegue y me diga que esta todo bien, que solo fue un mal sueño y siento el temor en mi alma que si me alejo como lo hizo ella y luego mire hacia tras el se haya ido mas lejos, mas aún de lo que ya lo siento ahora.



